http://www.viajerosperu.com/articulo.asp?cod_cat=4&cod_art=1440
09 julio, 2009
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05 julio, 2009
Países de América Latina, los más felices y ecológicos del mundo
El Índice utiliza tres baremos para realizar la clasificación: la esperanza de vida, la satisfacción vital que expresan los ciudadanos de cada país y la huella contaminante que dejan para obtener el nivel de vida que consideran necesario para ser felices.
Este trabajo, en su segunda edición, recoge datos de 143 países que representan al 99% de la población mundial y sitúa a ocho países latinoamericanos entre los 10 primeros.
Costa Rica copa la lista, ya que sus ciudadanos expresan un índice de satisfacción vital de 8.5 puntos sobre 10, tienen la segunda tasa de esperanza de vida más alta del mundo (por detrás de Canadá) con 78.5 años, y están muy cerca de alcanzar el equilibrio entre lo que consumen y lo que ofrecen los recursos naturales.
La República Dominicana figura segunda y Guatemala cuarta, y entre el sexto y el décimo puesto se sitúan por este orden Colombia, Cuba, El Salvador, Brasil y Honduras.
Más abajo, Nicaragua está en el puesto 11, Argentina en el 15, Panamá en el 18, México en el 23, Ecuador en el 25, Belice en el 27, Perú en el 28, Venezuela en el 36, Chile en el 46, Bolivia en el 47, Paraguay en el 55 y Uruguay en el 99.
El Índice se da a conocer en víspera de la reunión que celebrará el G-8 en Italia la próxima semana y pone en duda que los mayores índices de felicidad y de eficiencia ecológica se den en los países más desarrollados del planeta o en los que han progresado más rápidamente en el terreno económico en las últimas décadas.
El trabajo constata, por ejemplo, que Estados Unidos (puesto 114), China (20) e India (35) "eran más felices y más ecológicos" hace 20 años que hoy, y que en términos globales la situación ha empeorado en lo que se refiere a la explotación de los recursos naturales.
En las últimas cuatro décadas los dos primeros baremos han mejorado en 15%, pero la huella de carbono que dejamos cada uno de los habitantes del planeta ha crecido un 72 por ciento.
"Seguir los cantos de sirena del crecimiento económico ha supuesto sólo un beneficio marginal para los países más pobres del mundo y ha socavado en gran medida la vida de sus ciudadanos", afirmó Nic Marcs, miembro de "The New Economics Foundation".
No sólo ha sido perjudicial para los más pobres, explicó Marcs, sino que "tampoco ha mejorado notablemente el bienestar de aquellos que ya eran ricos, ni ha facilitado una estabilidad económica".
Este Índice, añadió Marcs, debe servir como "una guía de eficiencia" para cambiar el concepto que tienen los países poderosos sobre qué es realmente mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos y sobre las consecuencias del cambio climático derivadas de un modelo económico que ha demostrado ser insostenible.
Los gobernantes de los países más ricos, argumentan los autores de esta iniciativa, deben dejar de vincular la felicidad con las cifras macroeconómicas sin tener en cuenta el coste medioambiental, y "deben centrarse en lo que nos importa en última instancia: el bienestar en términos de una vida larga, feliz y con sentido".
Así, son las naciones que consumen moderadamente (como las latinoamericanas y las del sudeste asiático) las que salen mejor paradas en el Índice, mientras que las que se suelen presentar como modelos de bienestar económico figuran por abajo del puesto 40.
La mejor situada es Holanda (43), seguida de Alemania (51), Italia (69), Francia (71), Reino Unido (74), Japón (75), España (76), Canadá (89), Rusia (108) y Estados Unidos (114).
RDS/doch
Fuente: El Economista de Mexico
http://eleconomista.com.mx/notas-online/politica/2009/07/03/paises-mas-felices-ecologicos-mundo
03 julio, 2009
Por Raúl Mendoza
Hace ya algunos meses el rumor va creciendo: Marco Arana, sacerdote vinculado a la defensa de los derechos de las comunidades afectadas por la actividad minera, sería el futuro candidato presidencial de Tierra y Libertad, un movimiento que tiene entre sus principales banderas la defensa del medio ambiente y los recursos naturales.
02 julio, 2009
Campaña PON-TELA
No al uso de Bolsas de Plástico

Esta campaña desea fomentar una práctica amigable con el ambiente proponiendo el uso de las bolsas de tela PON-TELA y evitando el consumo indiscriminado de bolsas plásticas.
El monto recaudado, nos ayudará a salvar 8 áreas verdes correspondientes a 8 Comités Ambientales de Villa el Salvador. Estamos contra el tiempo ya que necesitamos vender 2000 bolsas hasta el 7 de agosto para poder salvar esas áreas verdes. Siendo en Villa El Salvador una lucha palmo a palmo el de las áreas verdes vs. la basura. Cabe resaltar que contar con espacios verdes significa cuidar la salud física y mental de todo ciudadano.
Tenemos 500 bolsas PON-TELA vendidas a la fecha… pero necesitamos su respaldo para poder cumplir con el RETO de salvar 8 áreas verdes.
Para tener más información sobre la Campaña pueden visitarnos en http://pon-tela.blogspot.com/
Esperamos poder contar con Uds.
SIP premia especial multimedia de El Comercio
El especial multimedia “Cerro de Pasco: El éxodo” de elcomercio.com.peganó un premio a la Excelencia Periodística 2009 de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en la categoría Cobertura de Noticias por Internet.
El informe fue difundido el 30 de diciembre del 2008. Para la SIP “presenta una amplia argumentación acerca del éxodo de la ciudad minera más alta del mundo, que ha conmocionado al país”.
Maricella Arias Morales, Diego Peralta Murias, César Torres Aguirre, Ricardo Reátegui Marchesi, Jorge Luis González Collantes y José Kusunoki Gutiérrez son los miembros del equipo que realizó este especial.
“Cerro de Pasco: El éxodo” plantea en video las razones por las que esta ciudad es inhabitable: grave contaminación y el plan de expansión minera que implica la destrucción de inmuebles en Chaupimarca, el corazón histórico de la urbe.
Asimismo, incluye dos infografías que grafican cómo se ha expandido el tajo abierto de la mina, devorando prácticamente la ciudad, y las zonas a donde serían traslados los pobladores.
Fuente: Blog de Esther Vargas
http://esthervargasc.lamula.pe/2009/07/02/sip-premia-especial-multimedia-de-el-comercio/
http://www.elcomercio.com.pe/ediciononline/especiales/cerrodepasco/index.html
Por Alberto Chirif*
Sobre el petróleo
En una entrevista realizada por el diario El Comercio (junio, 2009, p. 2, sección B), el ministro del Ambiente sostuvo una vez más que ahora la explotación de hidrocarburos es limpia y se realiza con un mínimo impacto. Puso él como ejemplo el caso del Corrientes, donde opera Pluspetrol, heredera y continuadora de un trabajo sucio iniciado por Occidental Petroleum y PETROPERÚ. Frente a la pregunta de quién le ha garantizado que la empresa esté reinyectando el 100% de las aguas de formación, él respondió que la propia Pluspetrol: “Eso fue lo que me dijeron cuando me invitaron a su planta, pero no pude ir”.
Con esto quiero decir que el ministro Brack no está dando el crédito de la reinyección a quien corresponde, como debería ser. Más aun, el hecho de que los achuares hayan logrado que se reinyecten aguas de formación de pozos que estaban en producción desde antes de la aprobación del citado reglamento, ha sentado un precedente para que se proceda de igual manera en otras donde se explota petróleo. Y esto es bueno para todo el país.
Otro asunto sobre el que quiero llamar la atención es que el acta de Dorissa (la que firmaron FECONACO -la organización achuar del Corrientes-, Pluspetrol y el Estado) limita su aplicación a los lotes 1AB y 8, pero no dice nada acerca del lote 8X, que se ubica nada menos que dentro de la Reserva Nacional Pacaya Samiria, que, como todas las áreas naturales protegidas, constituyen propiedad pública.
Allí, las aguas de formación se siguen vertiendo a ríos, quebradas y cochas. En dicha reserva no existen achuares que protesten, lo que demuestra que si no hay presión externa, el Estado no tiene intención alguna de exigir otra de sus responsabilidades constitucionales. Tampoco el mismo Ministerio del Ambiente la tiene, aun cuando entre sus objetivos esté el de: “Prevenir la degradación del ambiente y de los recursos naturales, y revertir los procesos negativos que les afecten” y dentro de su estructura se encuentre el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas, cuya principal función es “Conducir el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE)”.
En otros lugares tampoco el trabajo de hidrocarburos es lo limpio que afirma el ministro, por ejemplo, en la quebrada Ramírez, a apenas unos 20 minutos de Iquitos, de la que se surten de agua los pobladores de Barrio Florido y otros asentamientos vecinos. Análisis realizados en 2008 en esa quebrada, que recibe los efluentes de la refinería de Iquitos, determinaron que los parámetros encontrados sobrepasan los límites máximos permisibles (LMP) en los casos de aceites y grasas, con 2,29 mg/L (miligramos por litro), bario, con 5,00 mg/L y cromo, con 0,01 mg/L. Los LMP son, respectivamente, 0,5-1,5 mg/L, 0,3 mg/L y 0,0002 mg/L.
La situación en el Napo es también muy mala, aunque ésta puede ser atribuida a la explotación petrolera realizada en Ecuador, pero es previsible que se complique más cuando comience la actividad en la parte peruana de la cuenca. El estudio citado termina afirmando que: “Las aguas de los ríos: Napo y Amazonas; así como de la quebrada Ramírez, no son aptas para el consumo humano”. Pero, sin embargo, se consumen. (Ver “Informe del avance del diagnóstico ambiental de los componentes: hidrología e hidrografía”. Zonificación Ecológica Económica Bellavista-Mazán. César Sáenz. Octubre 2008, pp. 26 y 44).
Sobre las tierras indígenas
La afirmación del ministro Brack de que el Estado “ha otorgado a los pueblos originarios de la Amazonía cerca de 11 millones de hectáreas de tierras, en su mayoría bosques primarios (sin intervención alguna)”, está cargada de una serie de apreciaciones mal fundadas. Según el diccionario de la Academia Española de la Lengua, otorgar significa: consentir, condescender o conceder una cosa que se pide o se pregunta; hacer merced y gracia de una cosa; y disponer, establecer, ofrecer, estipular o prometer una cosa. Queda claro que otorgar es un verbo que denota que quien concede hace un favor. Pero la cosa no es así en el caso de los pueblos indígenas.
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* Alberto Chirif es antropólogo peruano por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Trabaja desde hace 40 años en temas relacionados a la amazonía, especialmente en el reconocimiento de derechos colectivos de los pueblos indígenas. Actualmente se desempeña como consultor independiente. Es autor de libros colectivos, tales como: Marcando Territorio, El Indígena y su Territorio (con Pedro García Hierro y Richard Ch. Smith) y de diversos artículos.
Fuente: SERVINDI
http://www.servindi.org/actualidad/opinion/13823#more-13823
28 junio, 2009
Hidroelectricas
Por Marc Dourojeanni
En el rápido proceso de ocupación de la selva peruana, caracterizado durante las últimas décadas por infraestructura vial, explotación petrolera y aurífera, además de las actividades agropecuarias y forestales habituales, ha surgido otro elemento determinante. Se trata de la explotación del potencial hidroeléctrico.
Los presidentes Alan García del Perú y Luis Ignacio Lula da Silva del Brasil lanzaron formalmente, el 28 de abril de 2009, la carrera que debe culminar con la puesta en operación de un número indeterminado de grandes represas en los ríos de la selva alta peruana que, según lo informado, principalmente deben abastecer la insaciada demanda energética del país vecino.
La noticia de la firma del memorando de intenciones entre Brasil y Perú, que entre sus seis puntos contiene uno referente a las hidroeléctricas, fue mucho más comentada en el Brasil que en el Perú donde pasá casi desapercibida, a pesar de su enorme importancia geopolítica, económica, social y ambiental. En esencia, el memorando plantea permitir que el Brasil estudie, financie, construya y opere hasta seis grandes hidroeléctricas en territorio peruano para abastecer sus necesidades de energía, comprando al Perú gran parte de la energía producida.
Las hidroeléctricas escogidas por el Brasil son Inambari (2,000 MW), Sumabeni (1,074 MW), Paquitzapango (2,000 MW), Urubamba (940 MW), Vizcatan (750 MW) y Chuquipampa (800 MW) y, claro, las líneas de trasmisión correspondientes que serán integradas al sistema brasileño. El costo total de las seis obras será del orden de los 16 mil millones de dólares y el primer proyecto seleccionado es el del río Inambari, en la confluencia de Madre de Dios, Cuzco y Puno, que costaría unos 4 mil millones de dólares. Apenas para brindar una idea de lo que se trata, Inambari será, en términos de generación de energía, la mayor represa del Perú y la quinta mayor de América Latina, con un área de inundación de más de 46,000 hectáreas.
Escarbando la información se descubre que las acciones para hacer realidad el proyecto están siendo implementadas desde mucho antes de la firma del memorando. Según informaciones periodísticas, ya está funcionando en el Perú dos nuevas empresas, la Empresa de Generación Eléctrica Amazonas Sur SAC, conformada principalmente por la Engevix, la principal empresa de consultoría del Brasil y la Inambari Gerañao de Energia, un consorcio conformado por las estatales brasileñas Eletrobras y Furnas y por la empresa constructora OAS, que también es de ese país.
Dicen disponer ya de un crédito de 2,500 millones de dolares del Banco Nacional de Desenvolvimento Económico e Social (BNDES).
Los estudios, a cargo de la primera de las empresas nombradas ya estarán siendo realizados por la igualmente brasileña empresa PSR Consultora y sub-contratistas, sobre la base de una resolución ministerial de Energía y Minas otorgada en junio de 2008, o sea casi un año antes de la reunión presidencial.
Puede ser verdad que nada de eso fuera un secreto de estado, pero también es innegable que el gobierno no hizo ningún esfuerzo para divulgar ese acontecimiento tan importante para el devenir nacional. De hecho, los seis proyectos de represas no son nuevos. Ellos fueron ya propuestos en la década de los 70 basándose en un estudio realizado por una empresa especializada (Lahmeyer-Salzgitter), con financiamiento del gobierno alemán (gtz) y del Banco Mundial. En ese estudio se detectaron numerosas posibilidades, de las que 14 son prioritarias. Los brasileños escogieron las 6 de actas que más les convienen.
A este punto, sin mayor información, es difícil evaluar si la negociación en curso para que el Brasil desarrolle y explote Inambari o las otras represas representará un beneficio para el Perú.
Lo que sí es evidente es que la construcción de grandes represas en los ríos amazónicos tendría enormes repercusiones económicas en términos de endeudamiento externo y, obviamente, impactos ambientales y sociales extremos. Hay cuantiosa información sobre esos impactos, especialmente en condiciones de la Amazonia brasileña y, la verdad, obligan a reflexionar mucho antes de lanzarse a construirlas. Sus impactos directos incluyen desplazamientos humanos importantes, cambios económicos y sociales no siempre positivos, inundación de tierra fértil escasa, deforestación, eliminación de la fauna, alteración del sistema hidrobiológico y de ecosistemas terrestres aledaños, navegabilidad, problemas especiales de contaminación de metano, etc. Los indirectos son peores y se extienden sobre enormes superficies que incluyen invasión de áreas protegidas y de territorios indígenas, más deforestación pues la obra atrae más gente y la energía facilita nuevas especulaciones.
Todos estos problemas serán aún más graves en las condiciones sui generis de la selva alta, pues los valles son estrechos y los elementos de su biota son raros y muchas veces endémicos.
Las empresas ya han comunicado algunos resultados del estudio de impacto ambiental del Inambari. Este, como era previsible, dice en esencia que no hay problema y que los que habrá son fáciles de resolver. Eso es inverosimil cuando ya se sabe, por ejemplo, que el embalse inundará toda la agricultura existente en el área, así como la minería de oro ilegal y varios centros poblados que, además, por las características del valle, no tendrían donde ser relocalizados apropiadamente. También se sabe que se inundará entre 90 y 125 km (dependiendo de la altura final de la represa) de la recién construida carretera Interoceánica cuyo costo es elevadísimo.
Los taludes abruptos de la región no son estables y pueden afectar el embalse. Lo peor es que también inundará parte de la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Bahuaja- Sonene y que, para reconstruir la carretera, ésta quedará muy cerca del Parque mismo, amenazando gravemente su futuro. Ya se sabe, por estudios en la misma cuenca, que muchas especies de peces, incluyendo algunos raros, serán drásticamente afectados.
El impacto de las otras represas puede ser mayor o menor que la de Inambari, pero no dejará de tenerlos y peor aún será su efecto acumulado. En el Brasil, por ejemplo, las represas han dejado gran parte del país sin ríos no explotados con una o más obras para fines energéticos, con gravísimas y bien documentadas implicaciones sociales y ambientales. Han generado, por ejemplo, el importante movimiento popular denominado Movimento dos Afetados pelas Barragens (MAB) que reclama un trato justo para las víctimas de esas obras y que para ser atendido invade y ocupa instalaciones de las empresas.
El problema, pues, es muy importante y antes de lanzarse a hacer las obras, como parece ser el caso, debe ser discutido al nivel nacional y no sólo escuetamente expuesto al nivel local, en pequeñas reuniones con campesinos desinformados, donde se enfatizan los supuestos beneficios y se escamotean los problemas. Las preguntas que los promotores peruanos de la obra deben responder son básicamente tres:
1. ¿Cuál es el estado actual de la negociación o el nivel actual del compromiso del Perú con las empresas y el gobierno brasileño en el caso del Inambari y de los otros proyectos? ¿Existe aún posibilidad de discutir el asunto o de buscar otras alternativas?
2. ¿Hasta qué punto el avance de los estudios de factibilidad del Inambari, sin estudios de pre-factibilidad, incluyendo aspectos sociales y ambientales, no demuestra que la obra ya está decidida, Comprometiendo la opción de no hacer la obra, si sus impactos son excesivos, como manda la legislación ambiental?
3. ¿Cuales serán los beneficios para el Perú de un programa hidroeléctrico que, por lo informado, será estudiado, financiado, construido y operado por el país vecino, que también comprará la mayor parte de la producción? ¿Acaso no se tiene en cuenta el riesgo de que es de esperar que la hidroeléctrica sea devuelta al Perú ya sedimentada y obsoleta, a pesar de que nuestro país deberá continuar pagando la gigantesca deuda contratada?
El Brasil y el Paraguay están precisamente ahora confrontando una situación difícil con relación a Itaipí, que fue construido en condiciones similares a las que se plantean ahora para las seis represas peruanas. El argumento brasileño es que el acuerdo
binacional firmado en 1973 ampara su actitud de no pagar más por la energía comprada. Pero el argumento paraguayo es que ellos ni siquiera pueden pagar la deuda asumida por la construcción, porque el Brasil paga un precio vil por la energía que compran en exclusividad. No importa, en este caso, quien tenga la razón, pero el Perú debería estudiar a fondo ese conflicto antes de embarcarse en acuerdos internacionales semejantes, de largo plazo.
Es perfectamente razonable que el Perú venda energía que no necesita a los países vecinos, como el Brasil, tal como cualquier país lo hace con este o cualquier otro recurso. Eso es normal, deseable y forma parte del proceso de integración continental. Pero antes de tomar la decisión debe realizar todos los estudios económicos, sociales y ambientales que garanticen que los beneficios serán mayores que los perjuicios, o sea que será rentable en esos tres términos.
Los beneficios económicos deben asegurar, además, un mínimo de daños sociales y ambientales o las compensaciones adecuadas. Es más, en este caso debe hacerse una evaluación socio ambiental estratégica que aborde la totalidad del programa hidroeléctrico de la Amazonía y no solamente la del Inambari. Una cosa es una represa en la selva alta y otra, muy diferente, son 6 o 14 represas en los principales ríos nacionales. Además, la lectura del estudio de la Lahmeyer-Salzgitter revela que, apenas en el Inambari, podrían haber otras cinco represas para la explotar mejor el potencial. Cada río de la Amazonía podría, en efecto, ser convertido en una sucesión de lagos artificiales, como ya es el caso con varios ríos brasileños. El nuevo Ministerio del Ambiente del Perú debe asumir el problema y exigir los recursos financieros para hacer eso con absoluta independencia.
De otra parte, es difícil entender por qué el gobierno peruano, que actualmente confronta un serio conflicto social en la Amazonía, precisamente por falta de información y discusión de sus acciones, reincide una vez más, adoptando el mismo comportamiento para las hidroeléctricas proyectadas.
La única forma de legitimar este programa es divulgándolo y discutiéndolo seriamente en los niveles nacional, regional y local y en las instancias políticas, académicas y populares. Esperemos que no se repita la triste experiencia de la carretera Interoceánica, que va a ser parcialmente destruida por la represa del Inambari, que fue decidida con estudios socio-ambientales mal hechos e inútiles, pues ya estaba financiada y en plena construcción cuando estos fueron terminados.
Fuente: Servindi
24 junio, 2009
De hecho, me lo habían advertido: aquel primero de julio, en el terminal terrestre del Cusco, todas las agencias decentes habían suspendido sus viajes a Puno debido a un paro en Ayaviri. Solo salió un bus de estos que en tiempos normales no encontrarían pasajeros por su imagen miserable. "Hasta Ayaviri, más allá no garantizamos", me dijeron y cumplieron su palabra. A las tres de la mañana tuvimos que bajar con nuestras maletas y ponemos en marcha. La carretera estaba bloqueada por una turba de hombres envueltos en frazadas calentándose con una fogata. No me sorprendió encontrarme con una carretera bloqueada. El departamento de Puno tiene cierta fama dudosa de ser un caldero de conflictos sociales, por razones de reivindicación indigenista, alcaldes acusados de corrupción o simplemente por el contrabando omnipresente. Lo que me sorprendió fue cuando los manifestantes me dijeron por qué estaban protestando: "Contra la contaminación minera de nuestro río". En medio del paro de los maestros que empalmó unos días después y que paralizó el país, la protesta de los agricultores puneños por la contaminación minera tiende a olvidarse. Pero ya es un hecho que los conflictos mineros o socioambientales también han llegado a Puna. Y con buena razón. Durante muchos años las protestas de los agricultores puneños han quedado sin atender. Porque Puno, a diferencia de Piura o Cajamarca, no es hasta ahora tierra de grandes inversiones mineras, sino que está más bien marcado por la pequeña minería y la minería artesanal de oro. Su centro principal es el distrito de Ananea con los centros poblados de Ananea, Cerro Lunar y La Rinconada, ubicados a unas seis horas en bus de Juliaca y a una altura de 5 400 msnm. La Rinconada de hoy no tiene ya nada en común con este antiguo poblado minero de cincuenta habitantes. En La Rinconada y el adyacente Cerro Lunar viven hoy entre 20 y 30 mil personas, en un pueblo que aún es oficialmente un centro poblado menor. Tiene un local municipal construido a medias, tres colegios, una posta médica y ni un solo policía vigila si la ley se cumple allí. Tampoco cuenta con alcantarillado ni con agua ni con un depósito de residuos sólidos. Ante los ojos del Estado La Rinconada sigue siendo un centro poblado menor. Pero sí tiene cerros poblados de torres de telecomunicación; un sinnúmero de boticas que ofrecen tarjetas prepago para celulares, perfumes y condones; chicas con chalecos "Claro" y "Movistar" que te quieren vender los equipos recientes; stands con DVD de lo último del folclor andino y, un poco escondidas, películas pomo; tiendas donde puedes comprar cascos, sogas, picos y palas; una que otra Iglesia Evangélica que quiere salvar el alma de los mineros pecadores; tiendas de acopio del oro, reconocibles por la balanza y el fogón donde separan el oro con mercurio; puestos con los últimos modelos de cualquier aparato eléctrico "made in China", y un buen número de letreros que dicen: "Presto dinero". Si en algún lado del mundo el boom del oro ha procreado una realidad dantesca, entonces debe de ser en La Rinconada. En la calle principal uno va a mirar la oferta comercial y a la vez trata de no pisar la basura que se encuentra esparcida por todos lados; el frío es ubicuo, igual que el olor a basura que ni los grados bajo cero logran espantar. ¿Qué atracción tiene este lugar para tanta gente de todo el departamento de Puno y de más allá? La respuesta es simple: el oro. El alto precio de este metal combinado con el empleo escaso en Puno hacen de La Rinconada y Ananea una especie de paraíso prometido para cualquier joven de la región en búsqueda de su suerte, o también en huida de problemas familiares o de la ley. Algunos han encontrado su veta de oro, como Fredy Mamani, presidente de la central de cooperativas de La Rinconada y Cerro Lunar. Hace más de treinta años dejó su pueblo San Antonio de Putina y buscó la suerte como minero informal. Después de largos calendarios de pelea con las respectivas empresas concesionarias, los mineros informales han llegado a un acuerdo con la concesionaria actual, la Corporación Ananea: ella los deja trabajar en una parte de su concesión y, a cambio, los mineros están en vías de formalización. Lo que a primera vista es minería informal -es decir, mineros invasores en terreno concesionado a otros- tiene sus reglas y jerarquías bien definidas. Nadie puede ya venir y sacar mineral por su cuenta. Los primeros mineros informales, los cooperativistas, han formado empresas que a su vez emplean a mineros informales recién llegados. No hay pago en efectivo de por medio, sino que la minería informal se rige allí por un sistema de compensación llamado "cachorreo": el minero trabaja veinte días para la empresa o cooperativa, y después puede sacar oro a cuenta propia durante cuatro días. ¿Cuánto extraen con este sistema? Nadie quiere dar cifras, pero la cantidad de mineros en La Rinconada, así como el florecimiento del comercio, hacen presumir que las ganancias en la mina superan de lejos las que pudieran lograr en su chacra. "La empresa concesionaria declara unos 10-15 kg por mes, mientras que los mineros informales sacan entre 180 y 200 kg", calcula Guillermo Medina, jefe del proyecto GAMA en apoyo a la minería artesanal. En Ananea la explotación es "aluvial", es decir, se lavan las arenillas del lecho fluvial. Mediante volquetes y maquinaria pesada -allí la minería ya no es nada artesanal- se mueven toneladas de tierras que después terminan como relaves en el río Ramis. La indignación de los agricultores de la zona norte de Puno ha desembocado en el Primer Congreso Regional Contra la Contaminación Minera que se realizó en Ayaviri el 19 de abril de este año. En este Congreso han participado más de dos mil pobladores que adoptaron la decisión de llamar al paro indefinido porque el acuerdo tomado en octubre del 2006 de construir seis pozos de sedimentación no se había cumplido. El resultado: los agricultores salieron a bloquear carreteras. |
22 junio, 2009
Camisea: así fue la cosa
Por Humberto Campodónico
¿Cómo es posible que, en el gobierno de Toledo, se haya comprometido para la exportación la cantidad de 4 billones de pies cúbicos (bpc) cuando las reservas probadas totales de Camisea solo llegan a 8.8 billones de bpc? La respuesta es: hubo una intensa actividad de los “lobbies” que impulsaban intereses empresariales tanto a nivel del Poder Ejecutivo como en el Congreso para poder cambiar la legislación vigente que no permitía la exportación.
Estos “lobbies” le pusieron la puntería, primero, a la Ley 27133 de 1999 y a su Reglamento, el DS 040-EM-99, ambos vigentes cuando se firmó el Contrato de Camisea a fines del 2000. El DS 040 dice: “Se considera garantizado el abastecimiento de gas natural al mercado nacional, cuando las reservas probadas del Productor alcancen para abastecer la demanda futura, determinada según lo señalado en el Contrato; para un periodo mínimo definido en el Contrato, el cual no podrá ser menor a un horizonte permanente de 20 años” (Art. 4).
La cuestión es que en el 2001 la Shell entregó el Lote 56 (adyacente al Lote 88), donde había invertido US$ 75 millones, encontrando más de 2 bpc de gas natural. Como no lo podía explotar, esos 2 bpc revirtieron gratis al Estado. Tomar la propiedad de las reservas de ese lote y destinarlo a la exportación fue el objetivo de Hunt Oil y SK, miembros del Consorcio Camisea.
En el 2003 se promulgó el DS 031 EM –siendo ministro Hans Flury– que cambia lo del “horizonte permanente de 20 años”. Ahora solo se dice que se abastece la demanda futura “por un periodo mínimo definido en el contrato”. Ya no hay garantía de “abastecimiento permanente”. Pero un DS siempre puede ser cuestionado, por lo que se necesitaba también cambiar la Ley 27133.
Así, en junio del 2005 el Congreso promulgó la Ley 28552, que modificó el Art. 4 de la Ley 27133, que ahora dice: “a) Garantizar el abastecimiento al mercado nacional de gas natural”. Ya no hay nada sobre el “horizonte permanente de 20 años” ni tampoco lo del “periodo mínimo definido en el contrato”.
Los “lobbies” habían actuado bien. Pero había un problema: las reservas del Lote 56 eran muy pequeñas para abastecer un mercado de exportación, que necesita un contrato de largo plazo (20 años) con volúmenes superiores a 500 millones de pies cúbicos diarios. ¿Qué hacer, entonces? Muy simple: cambiar el contrato del Lote 88, para permitir que sus reservas también puedan ser exportadas. Recordemos que el Lote 88 tiene las mayores reservas de gas y ya había llegado a Lima en agosto del 2004.
En una de las jugadas más audaces que se recuerde, en diciembre del 2005 se promulgó el DS 050 2005-EM, que autoriza a Perupetro a modificar (renegociar) el Contrato del Lote 88 “para asegurar el abastecimiento del mercado interno por 20 años”, eufemismo para poder exportar sus reservas. En enero del 2006 se promulga el DS 006 2006 EM, que aprueba que Perupetro modifique el Contrato del Lote 88, en el sentido que solo se tenga que autorizar el abastecimiento del mercado interno por años.
Listo y consumado el despojo al Perú de las reservas del Lote 88. Ahora sí se puede ya firmar el contrato de exportación. Y así fue: solo un mes después, en febrero del 2006, Perú LNG (consorcio exportador formado por Hunt Oil y SK, al cual después entró Repsol) suscribió dichos contratos, tanto con el Lote 88 como con el Lote 56.
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Fuente: Diario La Republica
http://www.larepublica.pe/cristal-de-mira/22/06/2009/camisea-asi-fue-la-cosa





















